Aunque el viejo refrán, “empezar la casa por el tejado”, sea una analogía a la mala praxis, en el caso de los radioaficionados es un gran consejo. Desde el Sol hasta nuestras manos, el orden que establece, comenzando de arriba hacia abajo, puede darnos un orden de magnitud de importancia en cuanto al acto comunicativo.
Por ejemplo, la actividad solar es la principal responsable de la propagación atmosférica, sin la cual, da igual todo lo que haya por debajo, la comunicación por HF se hace muy difícil. De la misma forma, la atmósfera puede bloquear tu señal de radio de baja frecuencia a una hora determinada del día. Y de nuevo, es totalmente irrelevante todo lo que haya por debajo.
Una mala antena hace casi irrelevante el equipo que conectes. Una mala línea de transmisión invalida un buen equipo. Un mal filtrado puede hacer tu comunicación casi imposible en una ciudad. Un mal equipo hace irrelevantes tus habilidades como operador.
Y puede parecer que todo esto es aplicable solo a la radio HF, pero no es así. La actividad solar, las tormentas geomagnéticas y el estado de la atmósfera influyen en las comunicaciones en bandas altas igualmente. Aunque en muchas ocasiones, en las bandas altas, son solo factores limitantes y parecen menos relevantes que en HF, ya que en el caso de HF es un factor habilitante sin el cual no es posible la comunicación.
- Concepto escuchado por primera vez a EC1RS (Rubén), en un vídeo de YouTube.